domingo, 4 de diciembre de 2011
Un temor más.
Sí, es posible que sea idiota por pensarlo, pero también es verdad que es posible que pueda pasar. Que de un día para el otro te marches, sin un adiós, ni la mínima palabra, ni mirada, ni caricia de agradecimiento por todo lo que hemos pasado juntos. Tal vez, ahora mismo estés pensando en hacer eso mismo y yo no tenga la menor idea, y que, mañana, según me levante, ya no estés. Que según mire a mi alrededor no halla ni el más mínimo rastro de ti. Solo sé que en ese mismo instante lo dejaría todo a un lado. Iría hasta donde fuera solo para encontrarte. Que no me cansaría de buscarte durante el día y la noche. Me daría igual perder el tiempo en eso, porque, realmente no estaría perdiéndolo, te estaría buscando, para poder volver a estar junto a ti. Poder volver a sentirte a mi lado, tus caricias, tus besos, todo tu ser. Y poder volverte a decir lo mismo que te digo todos los días, que te quiero, que no quiero que te vallas de mi lado, que no sería nada sin ti, que simplemente, tú lo eres todo para mi. Sólo querría recordarte todos los momentos que he vivido junto a ti, y todos los que quiero vivir. Y recordarte nuevamente, que no te marches nunca de mi lado. Que sin ti, yo no soy nada, y mi vida, no tiene sentido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario