lunes, 12 de marzo de 2012

to the infinite

Siento tu respiración en mi oído, tus dedos acariciando mi espalda haciendo formas sin sentido, intuyo tu sonrisa aunque solo me sonrías con la mirada; centro cada uno de mis sentidos en ti y me entran unos terribles ganas de besarte que ni me molesto en reprimir, es entonces cuando robas mi sentido, mi aliento y mi existir. Intento decirte todo lo que te quiero, es algo extraño e ilógico, un montón de palabras se agolpan en mi garganta, pero no puedo pronunciarlas porque son demasiadas, es imposible agruparlas y que tengan alguna lógica, son millones de sentimientos que no puedo describir y si te digo te quiero, entonces me quedo corta. En ese instante, me doy cuenta de todo y admito con placer que tus labios son mi perdición, que con solo tu perfume ya consigues hipnotizarme, que no me canso de mirarte, que me encantas tú, tus tonterías y hasta tus defectos, que yo también podría pasarme la vida en silencio tan solo observándote. Admito que me pasaría la vida abrazada a ti sin soltarte, que me encantaría dormir contigo todas las noche, que te echo de menos casi cada minuto que no estas cerca, que me pareces increíblemente increíble, que te admiro por aguantarme, que incluso temo perderte. Admito que me encantaría que tuviéramos una burbuja particular para aislarnos del mundo, que te comería a besos a todas horas y que pensé que habías llegado a mi nivel superior pero no dejas de crear niveles y de superarte. Admito que me tienes terriblemente enamorada, y por último, admito y con mucho gusto que te quiero mucho, muchísimo, hasta el infinito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario